Salud oral infantil

Para prevenir problemas en el futuro, los niños deben comenzar a ser conscientes del cuidado de su boca, sin olvidarnos que aunque los temporales o de leche serán sustituidos por los definitivos, pueden provocar daños en los definitivos y problemas de alineamiento y posición.

La Odontopediatría es un área de la Odontologia que estudia y promueve la salud oral infantil y cuyo principal objetivo es el mantenimiento de una dentición sana hasta que los pequeños pacientes alcancen la edad adulta.

Por ellos debemos hacer un diagnóstico precoz y tratamientos preventivos:

  • Técnicas de cepillado.
  • Selladores.
  • Pulpotomias
  • Apicoformaciones con hidróxido de calcio.
  • Ortodoncia interceptiva.

Plan de Atención Dental Infantil-Junta de Andalucía

La clínica participa como dentista de cabecera en el Plan de Atención Dental Infantil (PADI) de la Junta de Andalucía, donde acceder de forma gratuita a múltiples tratamientos enfocados en la educación, prevención y tratamiento temprano para conservar o lograr la salud bucal deseada.

Preguntas más frecuentes

A los 2-3 años, cuando su hijo debería tener ya todos los dientes temporales en boca. A los 6 años le saldrá su primera muela definitiva. Entonces recomendamos una visita con nuestro ortodoncista por si fuese conveniente modificar el crecimiento de sus maxilares o crear espacio para el resto de los dientes definitivos, ahora estaríamos a tiempo.

Obturaciones: Se trata de los tradicionales empastes.
Pulpotomías y Pulpectomías: Son tratamientos que se realizan cuando la caries está muy avanzada y ha llegado al nervio del diente. Equivaldría a una endodoncia en los adultos, si bien la técnica de realización es completamente diferente.
Fluorizaciones: Son aplicaciones tópicas de altas concentraciones de flúor para fortalecer el esmalte, haciéndolo menos propenso a las caries.
Mantenedores de Espacio: Cuando el diente de leche no es restaurable y hay que proceder a su extracción, podemos usar un mantenedor de espacio para evitar que los dientes adyacentes se desplacen, permitiendo así que el diente definitivo erupcione correctamente.

Es muy frecuente pensar que los dientes deciduos o “de leche” no deben arreglarse debido a que pasados unos años van a caer.
Si estamos muy cerca de su caída o exfoliación natural podemos optar por no arreglarlos en algunos casos. Esto siempre lo decidirá su dentista. Pero si todavía falta algún tiempo para que esto se produzca es necesario arreglarlos ya que puede derivar en una pérdida prematura de dicho diente. Si esto ocurriese, los dientes adyacentes se moverán hacia el espacio que ha dejado imposibilitando una correcta erupción del diente definitivo, por lo que puede provocar que acabe necesitando un tratamiento de ortodoncia que posiblemente antes no necesitase.

Cuando erupciona su primer diente, que habitualmente sucede a los 6 meses deberá limpiárselos usted con una gasita o cepillo pequeño mojados en agua hasta los 2-3 años aproximadamente. A esta edad el niño ya puede coger el cepillo y, acompañándose de su mano, seguir un cepillado correcto.

A los 6 años el niño ya debería cepillárselos por sí mismo y posteriormente que un adulto se los revise para asegurarnos de que sus dientes quedan limpios. El niño debe aprender de pequeño a coger hábitos y responsabilidad sobre su higiene oral y, una vez adquiridos, mantendrá esa costumbre para toda la vida.
Antes de los seis años debe usar pastas de dientes infantiles. Éstas tienen un menor contenido en flúor minimizando así el riesgo de fluorosis en caso de ingesta accidental.

A partir de los seis años ya puede empezar a usar enjuagues o colutorios de flúor, así como dentífricos ya de adultos.

No se recomienda el uso de pasta dental fluorada en niños que no hayan aprendido a escupirla (generalmente, menores de 2 años de edad) por el riesgo de una ingestión excesiva de flúor y la consecuente aparición de fluorosis dental en la dentición permanente.
Sólo en niños con alto riesgo de caries el odontopediatra valorará la necesidad del uso de pasta dental fluorada a esta edad.

Los traumatismos en dientes de leche o temporales pueden provocar malformaciones o alteraciones en la erupción e impactación de los dientes permanentes, por lo que ante un accidente de este tipo se debe visitar al odontopediatra para tratarlos adecuadamente lo antes posible.
Los traumatismos en dentición temporal frecuentemente van acompañados de lesiones en partes blandas, generalmente heridas en los labios y en el frenillo, lo que puede provocar un sangrado abundante. En tal caso el odontopediatra recomienda:

  • Lavar la zona con agua.
  • Realizar presión con una gasa estéril.
  • Acudir a la consulta del Odontopediatra.

Como cualquier traumatismo en otra parte del cuerpo, en los traumatismos dentarios suele ser necesario también el reposo, por lo que los dientes deben quedar en reposo durante un par de semanas, recomendando una dieta blanda y evitar la utilización del chupete y el biberón en pacientes infantiles.

Después de sufrir un golpe en un diente de leche o temporal es necesario hacer un control radiográfico periódico. Ya que, aunque en un primer momento no suceda, con el paso de los meses es posible que surjan complicaciones posteriores como la necrosis del propio diente de leche. Sospecharemos de esta necrosis cuando aparezcan abscesos, fístulas, cambios de coloración (diente de color negro).

Si apareciese alguno de estos signos debéis acudir lo antes posible a la consulta del Odontopediatra

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